La era
de los móviles baratos parece haber tocado definitivamente a su fin. Los
españoles gastamos 1.150 millones de euros en renovar nuestros teléfonos móviles
en 2013, lo que supone destinar el doble de cantidad que el año anterior,
debido tanto a la «drástica» reducción de las subvenciones como a que los
terminales que se compran son más caros, según la consultora Kantar Worldpanel.
En concreto, un 59% de los teléfonos que hay en España son ya smartphones, lo
que supone el triple respecto al 20% que representaba esta categoría de
terminales en 2010.
